Para la Fundación el beneficiario es el verdadero protagonista del trabajo realizado. Esto significa que la prioridad es su bienestar físico y emocional. La metodología está condicionada por este principio y descansa en dos presupuestos: el trabajo con grupos reducidos y la motivación.
El grupo pequeño permite asegurar la atención precisa a cada beneficiario y además favorece la convivencia e intercambio entre todo el grupo. La motivación se busca mediante la oferta de un programa variado (actividades recreativas, lúdicas y deportivas) y en escenarios también variados.
Los beneficiarios son atendidos y acompañados en todas las actividades por VOLUNTARIOS con experiencia, que aseguran su atención personalizada. La labor del voluntario se entiende necesariamente como una labor de equipo dirigida y orientada por un coordinador. Sólo así se puede garantizar la eficacia y operatividad de un grupo.
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